viernes, 19 de diciembre de 2014

Autoedición, autosubvención...

¡Por fin! Después de tanto tiempo con la idea rondándome la cabeza, lo he hecho: he autoeditado los álbumes ilustrados La Puerta Mágica y su versión en euskera Ate Magikoa y El Remedio contra la Mala Suerte. ¡Bieeeeeen!

El caso es que acabo de ser madre y mira tú por dónde, quiero disfrutar de los primeros meses de vida de mi hijo, así que me voy a pedir excedencia. Si viviéramos en otro país, como Alemania o Estonia por ejemplo, pues las cosas serían bastante diferentes pero como por estos lares no nos lo ponen nada fácil cada uno intenta sacarse las castañas como puede. Así cualquiera aumenta la tasa de natalidad, ¿no?... en fin, pues eso, que tengo cuentos hechos con mucho cariño recién horneaditos esperando ser entregados a niñ@s deseosos de pasar un buen rato y de aprender alguna cosilla que otra... ;-)


Contacto: sarapintoh@hotmail.com

miércoles, 10 de diciembre de 2014

Ipar Haizeak

Baziren egunak haize-bolada gogorrek Sakana astintzen zutela. Hainbat zuhaitz apurtu ziren eta teilatu asko hondatu ziren. Gau hartan, Ziordiara lanetik itzultzen nintzenean, bolantea indarrarekin eutsi behar nion autoa kontrolatzeko. Etxean haizea alde guztietatik nabaritzen zen eta beldur pixka bat ematen zuen. Nire txakurra ere urduri zegoen. Zerbait afaldu nuen eta berehala ohera joan nintzen. Normalean lo seko geratzen naiz, baina egun hartan zerbaitek esnatu ninduen. Txakurra entzun nuen zaunkatzen eta haserretuta isiltzea agindu nion. Hurrengo egunean altxatu nintzen eta sareta igo nuenean harrituta gelditu nintzen. Bestaldean, ni bezain harrituta, Urbasako ardiek tinko begiratzen ninduten.

jueves, 16 de octubre de 2014

Pura Magia

El olor a vida recién estrenada
me impregnó la nariz
de un amor inevitable
y me convirtió en otra persona

domingo, 5 de octubre de 2014

De cómo en todo este tiempo se me ha puesto cara de madre...

Cuando Eneko me "conquistó" (nada que ver con los conquistadores de antaño, que se cargaban a todo perro pichichi), tal felicidad me embriagó que me bastaba con tocarme la barriga (literalmente) y sonreír con cara de tonta (también literalmente); flotando etérea (entendámonos) de un lugar a otro e incapaz de centrarme en otra cosa que no fueran todas esas sensaciones...
 
Y aquí estoy unos nueve meses más tarde, con un inseparable tufillo a caca y vómitos (afortunadamente de bebé), prácticamente fosforescente en la oscuridad si me quito el sujetador (las madres lactantes me comprenderán) y cara de madre orgullosa que compensa todo eso y las ojeras más abismales. Ahora, desde mi papel de madre en el mundo, os invito a que os paréis un momento y penséis en vuestra madre. Que penséis en ella y en todo lo que ha hecho por vosotr@s y aprovechéis para darle las gracias, porque seguro segurísimo que se lo merece. Yo también aprovecho y te lo digo: muchas gracias mamá.

Intentaré retomar el blog y volver con mis historietas y chorraditas varias, claro está, cuando Eneko me lo permita :-P

miércoles, 16 de abril de 2014

Omnimpotencia

Regresé al cielo con el ánimo por los suelos. Me quité el vestido, los zapatos de tacón. Me limpié el maquillaje y retomé mi forma etérea. “Pedro, por favor, necesito un whisky”.

martes, 8 de abril de 2014

Gafe de Oficio

Le deseé que tuviera un buen turno y minutos después de irme, la gasolinera sufrió un atraco en el que resultó herido de gravedad. A un primo le recomendé viajar a un país del oeste asiático y por primera vez en su historia se produjo un terremoto de consecuencias desastrosas. Invité a mi ahora exnovia, entonces modelo, a ver un partido en el estadio. Le estamparon tal balonazo en la cara que tuvieron que reconstruirle la nariz como pudieron... En estos tiempos que corren decidí buscarle una salida rentable a mi problema. Si buscas venganza, llámame. Resultados limpios, cero sospechas. 

martes, 1 de abril de 2014

Vuelta a la Realidad

Luego cruzó el pasillo, bajó al sótano y mató al prisionero. En esta ocasión, sin embargo, no oyó el tintineo de los puntos acumulados, ni ganó ninguna vida extra. Se miró las manos petrificado. No, no era un sueño.