lunes, 9 de noviembre de 2015

Inspectores

Salen sigilosamente de las habitaciones de sus hijos con su típico gesto de infinita desaprobación. Los padres, expectantes, aguardan en el pasillo. Ella, mordiendo lo que le queda de uñas; él, dirigiendo inconscientemente su mano a donde guarda la cartera, aunque ahora mismo esté en pijama. “Los niveles del pequeño no superan los límites”, comenta el uno. El otro, frunciendo el ceño: “Los del mayor, sin embargo, sí. Por no hablar de los suyos, claro. (El padre intenta contener la respiración.) Entonces, añadiendo el consumo de oxígeno a los gastos anteriores... tenemos un incremento del veintiocho por ciento”. “Ah, veo que esperan otro hijo”, dice, dejando escapar una risita.

jueves, 5 de noviembre de 2015

Gurú de Hoy en Día


Tomada de la red
Moderno de barba y coleta, icono de la moda. Su genial ocurrencia de teñir esa tupida barba suya de color azul petróleo supuso toda una revolución en las pasarelas. Prácticamente nadie recordaba sus comienzos en aquel programa cutre de telerrealidad cuando era un tipo normal y corriente, padre de familia. Ahora ídolo de masas, todo lo que tocaba se convertía en tendencia. A nadie le interesaba, y él casi lo había olvidado ya, que los restos de su mujer y sus hijas yacían bajo la piscina de diseño que resplandecía en el jardín de su majestuosa casa.

Este relato ha sido seleccionado finalista y publicado en el número 2 de la revista de microcuentos El Abreviadero, de La Pulga Editorial. ¡Qué emoción! Desde el mes pasado organizan un certamen mensual y los microcuentos seleccionados son publicados en la revista. El tema propuesto para este mes era el cuento de Barba Azul de Perrault. Esta ha sido mi reinterpretación.

viernes, 2 de octubre de 2015

El Antídoto

Había destrozado demasiada ropa, así que siempre se desnudaba cuando sentía la primera punzada sacudir su cuerpo. Las convulsiones la hicieron precipitarse hacia el suelo, donde se retorció de dolor. Como era habitual, despertó pasados unos minutos con el sonido de su propia respiración. Reparó en el frasquito que había adquirido horas antes. Vio su figura reflejada en el espejo. El primer impulso fue apartar la mirada, pero algo la hizo enfrentarse a su imagen sin pudor, reconociéndose, aceptándose por fin. Se abalanzó hacia el frasco y lo arrojó de un golpe, rompiéndolo en mil pedazos. Desafiante, dirigió la vista al espejo y lanzó un estremecedor aullido de satisfacción. 

viernes, 22 de mayo de 2015

Abuelismos

Y las azules, las del abuelo, parecía que retrocedieran o que estuvieran siempre donde no debían estar. “¡Bieeeeen, te como y cuento veinte!” Él entonces me miraba con ternura, sonreía y silbaba, como hacía cuando estaba contento.
Para mis dos abuelos, dondequiera que estén

miércoles, 29 de abril de 2015

Dos Pájaros de un Tiro

El incómodo cadáver del mediador familiar llevaba ya varios días debajo del sofá. Él, cada vez que entraba en el salón, arrugaba la nariz con disgusto y abría la ventana de par en par con grandes aspavientos, asegurándose de que lo viera. Esperaba que ella se encargara, como hacía siempre con todo. Está bien -pensó ella- lo mismo me da dos que uno.

miércoles, 18 de marzo de 2015

Cuentacuentos / Ipuin kontalaria

Un día se me ocurrió la locura de proponerle a la bibliotecaria de mi pueblo hacer un cuentacuentos de La Puerta Mágica. En euskera (por eso lo de locura, ¡mi primera vez!) He aquí el cartel:


El viernes pasado lo puse en práctica y a pesar de que los nervios me jugaron alguna mala pasada los niños salieron contentos, que es lo importante.

Aquí me tenéis metida en la piel de mi alter ego
Si a alguien le interesara, aparte de en euskera, puedo hacerlo en castellano, inglés y si me apuráis, en alemán. No tenéis más que decirme. Pues eso, ahí lo dejo ;-P


martes, 10 de febrero de 2015

Oculto

Le faltarán, al menos, un par de centímetros para alcanzar la barra del trapecio pero nadie sabe de esas discretas alzas que lleva metidas en las zapatillas. Tampoco sospechan que su cuidada cabellera rubio platino no sea natural, ni que esos huidizos ojos azul celeste, que tienen enamorados a la mitad de sus compañeros, sean lentillas. Nadie se imagina que Svetlana es en realidad el desaparecido Manolo Pérez.